Sentado en la ventana observo como Mariana camina sola en el patio de luz. Ella no sabe que la observo, aunque siempre que puedo lo hago.Mariana no sabe tantas cosas...
De vez en cuando la tícitl me pregunta por Mariana y le digo que no se preocupe, que me olvidaré de ella. Siempre le digo que no tiene importancia, y en cuanto mi boca articula esas palabras mi mente se p
regunta si de v
erdad no me importa.

En el fondo sé lo que me ocurre cuando la miro. No hace falta que lo diga en voz alta porque es algo que se
lleva dentro, y en esta ocasión, cuanto más enterrado esté este sentimiento, mejor. No puedo permitirme amar a una noble castellana, aquí un indio ya no puede permitirse nada.
Esta ventana nos describe. Yo estoy a un lado del fino cristal y ella está al otro. Y, aunque sea fino ese cristal,
nos separa. Mi amor es esta ventana. Tiene marcos y barreras invisibles. Está fijado en una pared sin poder moverse. Mi amor es esta ventana.
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