El país de las mariposas-Nerea Riesco.
Mi libro...
... sabe a: frutas exóticas. Zumo tropical, concretamente. Lo digo porque es mi zumo favorito, y este libro me ha dado la sensación de exótico en la parte de
la Nueva España. Imagino a los indígenas haciendo bebidas y mecedonias con sus frutas.
... huele a: vainilla y copal. Porque Mariana dice oler estas dos eséncias como el olor de aquella tierra antes de marchar. Y a mí también me huele a vainilla y copal (por lo exótico del libro).
Se podría decir también que huele a espliego, ya que el aroma es constante, en la piel de Mariana, en la memória de su madre y de su casa en Medina del Rioseco.
... tiene el tacto de: algo suave, delicado y sedoso, pero espinoso a la vez. Es difícil de encontrar algo así, se podría decir que la rosa es el ejemplo perfecto por la suavidad de sus pétalos y el peligro de sus espinas, pero no o veo como una rosa, sino más bien como una flor exótica de la Nueva España.
... se ve como: un paraje verde, fresco y salvaje. Lo veo así, un lugar lleno de frescura, verde, un mundo casi virgen al que el libro transporta sin demasiados problemas.
... se oye como: el aleteo de miles de mariposas. Y la causa es, como no, el valle de las mariposas que le enseña Miguel a Mariana la primera vez que expresan su amor sin miedo. y es que ese aleteo constante es lo que me parecía oír mientras leía el libro: la tensión de Rodrigo, el saber que Miguel ha de morir pronto, la incertidumbre de lo que hará fray Diego de Landa con us auto de fe...
Mi libro...
... sabe a: frutas exóticas. Zumo tropical, concretamente. Lo digo porque es mi zumo favorito, y este libro me ha dado la sensación de exótico en la parte de
la Nueva España. Imagino a los indígenas haciendo bebidas y mecedonias con sus frutas.
... huele a: vainilla y copal. Porque Mariana dice oler estas dos eséncias como el olor de aquella tierra antes de marchar. Y a mí también me huele a vainilla y copal (por lo exótico del libro).
Se podría decir también que huele a espliego, ya que el aroma es constante, en la piel de Mariana, en la memória de su madre y de su casa en Medina del Rioseco.
... tiene el tacto de: algo suave, delicado y sedoso, pero espinoso a la vez. Es difícil de encontrar algo así, se podría decir que la rosa es el ejemplo perfecto por la suavidad de sus pétalos y el peligro de sus espinas, pero no o veo como una rosa, sino más bien como una flor exótica de la Nueva España.
... se ve como: un paraje verde, fresco y salvaje. Lo veo así, un lugar lleno de frescura, verde, un mundo casi virgen al que el libro transporta sin demasiados problemas.
... se oye como: el aleteo de miles de mariposas. Y la causa es, como no, el valle de las mariposas que le enseña Miguel a Mariana la primera vez que expresan su amor sin miedo. y es que ese aleteo constante es lo que me parecía oír mientras leía el libro: la tensión de Rodrigo, el saber que Miguel ha de morir pronto, la incertidumbre de lo que hará fray Diego de Landa con us auto de fe...

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